Una de las formas más sencillas de bajar al
principio es como las hojas de los árboles.
Has estado bajando raspando la nieve y directo a la línea de
bajada. Ahora se trata de dejar de hacer presión en uno de los pies,
muévelo un poco si esta muy enterrado en nieve ese lado del canto, verás
que enseguida la tabla se empieza a dirigir en esa dirección. Ahora la
tabla corre por la bajada en línea diagonal. Es la primera prueba de
velocidad, una velocidad que eres capaz de controlar. Cuando lleves
mucha velocidad o se te aparezca algo delante, ladea la tabla,
presionando intensamente con los talones o las puntas, y raspando la
nieve, has hecho tu primera parada de emergencia.
Bravo, no te has roto nada aún...
Ahora lo que te faltará es empezar a encadenar los giros, de frontside
(puntas) a backside (talón) y viceversa. Para hacer giros encadenados
hay que dejar de hacer presión con el canto que veníamos, al tiempo que
con la mano delantera (la de la dirección: -quiero ir aquí.) y los
hombros empezamos a rotar hacia el otro lado, habrá que dejar caer la
tabla libremente durante uno o dos segundos hacia el sentido de la
pendiente antes de seguir deslizándose en el otro canto. NO te asustes,
no intentes cambiar rápidamente porque lo más seguro es que te salga un
carve casi perfecto que te acelera más aún. Si confiamos en el giro solo
habrá que esperar a que el pie trasero (el timón) se apoye en el otro
canto, deslizándose y muy flexionado para ajustar el equilibrio.
Así como la mano delantera ayuda a marcar los giros (siempre que sea
centrado sobre la tabla), es el pie trasero el que gobierna los
giros, es tu timón. Muchos snows al principio sienten miedo al
dejar caer la tabla cuesta abajo para encadenar el giro, y se echan para
atrás.. No!!
Si te hechas para atrás no podrás girar, tendrás todo el peso sobre la
pierna trasera y no podrás girar por mucho que lo intentes. Ten arrojo,
y sobre todo confianza en los cantos, y ECHA el cuerpo
para delante. Debes mantener el peso centrado, tirando hacia delante,
con la mirada y la mente fija en el punto que quieres avanzar al final
de la bajada.
Tan sólo un apunte en cuanto al dominio de los cantos
y es comentar el concepto de traverse. En los terrenos
con cierta inclinación hacia un lado y que son demasiado llanos como
para frenarte incluso, tendrás que hacer un traverse para mantenerte en
la parte superior de la bajada. Que no te domine la montaña, y domina tu
la línea que quieres marcar, ten tacto en los tobillos y regula la
inclinación de los cantos, cuanto más plano el terreno mas plana tu
tabla. Mantén mas peso sobre el pie delantero. Si no acabarás caminando
hacia arriba la pendiente porque te habrás salido.
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